Oportunidad

La situación actual de crisis económica internacional puede ser, también, el momento más propicio para poner en marcha nuestro propio negocio. No en vano, la caída de muchos competidores en todo tipo de sectores ha dejado nichos de mercado que un buen emprendedor puede saber aprovechar. Veamos de qué estamos hablando.

Muchos economistas aseguran que una situación de parálisis técnica y estanflación en la que vive la economía española sólo puede solucionarse mediante la creación de nuevas empresas. No en vano, y ante la falta de competitividad que están demostrando muchas de las grandes compañías cotizadas, debe ser a través de start-ups como empiece a generarse empleo y nuevas oportunidades de negocio.

A nivel público, el Gobierno ha anunciado recientemente que destinará en torno a 45.000 millones de euros para dotar de liquidez a las pequeñas y medianas empresas a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Además, este mismo organismo gestionará la creación de un fondo de fondos de capital riesgo que pondrá a disposición de las pymes, autónomos y emprendedores hasta 3.000 millones de euros. La sociedad gestora del ICO, AXIS, será la encargada de coordinar el programa que nacerá con una dotación inicial de 1.200 millones de euros. En paralelo a estas dos iniciativas, el ICO también convocará concursos públicos para que gestoras nacionales y extranjeras se comprometan a buscar inversores.

No son sólo las Administraciones las que están desarrollo vehículos de ayuda financieros para el tejido empresarial que sustituya la deficiente concesión de créditos de la banca. Otras entidades llevan desarrollando en los últimos meses, proyectos de este tipo. Es el caso de, por ejemplo, BBVA, que ha creado “Yo soy empleo”, para asesorar, formar y financiar a pymes y autónomos. El principal objetivo de este plan es impulsar la creación de 10.000 puestos de trabajo con un presupuesto de 25 millones de euros. La formación, de carácter gratuito, se impartirá en algunas de las más reconocidas escuelas de negocios.

El papel de los private equity

Pero sin duda están siendo los fondos de capital riesgo los grandes beneficiarios del cierre del grifo del crédito por parte de bancos y cajas de ahorros. Sólo hay que echar un vistazo a las noticias aparecidas en los últimos meses para darse buena cuenta de ello. El fondo Temasek, por ejemplo, adquirió el 5% de Repsol; mientras que NH Hoteles ha logrado el apoyo del estadounidense Hospitality Property Trust, que ha aportado a la cadena 240 millones de euros. Otras firmas de capital riesgo hasta ahora desconocidas en el país, como Artisan o Perry Capital, también han comenzado a tantear potencial inversiones.

Sin embargo, sí que es cierto que desde diversas plataformas se está criticando el rol de estas firmas en la coyuntura actual. En concreto, se aduce que están aprovechándose de la situación con herramientas como, por ejemplo, la concesión de minicréditos en los que el titular acaba pagando el triple de lo pedido, no tener que contar con oficinas propias, intereses abusivos o métodos de recaudación demasiado exigentes.

En cualquier caso, para aquellos casos en los que no vemos claro la entrada como socio en nuestro socio de un prívate equity, podemos echar mano de los business angels, los mecenas modernos, que cada vez más están apostando por negocios locales en los que ellos mismos puedan supervisar el día a día de la gestión. Quizá por ello, existe una máxima no escrita que dice que una de las primeras cosas en las que se fijan es en negocios que estén a menos de 100 kilómetros de su área de influencia. Sólo en el caso de inversores de mayor tamaño y envergadura (a partir de 150.000 euros) se plantean apostar por start-ups que estén más lejos.


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